XXXII JORNADAS NACIONALES DE CARTELES


ELABORACIÓN COLECTIVA... PRODUCCIÓN INDIVIDUAL

Zumbido #5: Trazos III

Les acercamos el tercer envío de escritos breves de cartelizantes que nos hablan de su experiencia de formar parte de un cartel. El acento está puesto en la  producción individual.

 

María Imberti: cartelizante en Córdoba
Cartel: Política lacaniana
Integrantes: Nicolás Bailo, Josefina Cherry, Morena Fernández, María Imberti, más-uno: Jorge Castillo
Rasgo: Relación Instituto-Escuela

Rasgo y producción individual

El cartel es el modo en que Lacan nos invita a poner al trabajo la pregunta en torno al agujero en el saber respecto a qué es un analista. De esta manera, se produce en un cartel una producción individual, articulada a un rasgo, el de cada uno, que orienta la elaboración colectiva, y que puede producir efectos de formación. En el cartel en que me encuentro actualmente, sobre “Política Lacaniana”, recorto mi pregunta a partir de mi experiencia en el Área Clínica del CIEC. Mi rasgo, puesto al trabajo en la comunidad del cartel, permitió orientar la lectura respecto al saber expuesto y al saber supuesto, a partir de lo que nos enseña Miller sobre el discurso analítico. El Área Clínica es un lugar en el que se pone en relación saber supuesto y saber expuesto. El saber supuesto, en lo propio de la experiencia como practicante, “es el modelo alrededor del cual funciona la experiencia analítica”[1]. El saber expuesto, es aquel mínimo de saber que se expone en los ateneos o las conversaciones clínicas, dispositivos inherentes a la misma.

Continúo mi pregunta en este sentido, la manera en que el Instituto nos dirige a la Escuela.

La Escuela, y el cartel, dan cuenta de la paradoja respecto a cómo la formación colectiva manifiesta, revela, se funda en la soledad subjetiva[2].

NOTAS

  1. Miller, J.-A. (1991) “El concepto de Escuela” en Cómo terminan los análisis. Bs. As., Grama, Navarin, 2022,  p. 223.
  2. Miller, J.-A. (2000) “Teoría de Turín acerca del sujeto de la Escuela” disponible en: https://www.revconsecuencias.com.ar/ediciones/021/template.php?file=arts/Alcances/Teoria-de-Turin.html

 

Diana Palma: cartelizante en Mendoza
Cartel: Textos fundamentales
Integrantes: Virginia Abihaggle, Patricia Gerbaudo, Diana Palma, Nancy Serrano, más-uno: Florencia Medicci
Rasgo: Síntoma y fantasma a la entrada y a la salida de un análisis

Cartel: una de las mejores vías posibles hacia la formación

Encontrándome actualmente en dos carteles de modalidad tradicional, investigo “Formalizaciones clínicas a partir de las enseñanzas del Fort-da” y “Coordenadas del síntoma y fantasma, en la entrada de un análisis”.

Estos rasgos han surgido de mi práctica clínica, del dispositivo del control como así también en mi intento de cernir y precisar la lógica de mi propio recorrido en la experiencia de análisis.

En soledad, investigación puesta al trabajo y bajo transferencia de trabajo, se me produce el deseo de compartir algo de lo producido con colegas en las Jornadas de Carteles y en el Encuentro Americano.

Lacan[1] nos marca el contraste que hay entre la labilidad del afecto y el deseo puesto en juego que hace lazo con los mecanismos del inconsciente.

Solo me quedo con dos pensamientos: ¡creo en el inconsciente y creo en hacer lazos!

Mi saldo, definitivamente, ¡trabajo de formación!

NOTAS

  1. Lacan, J. (1980) “El señor A” disponible en: https://cuatromasunoeol.com/sv/referencias.el-senor-a-jacques-lacan

 

Carmen Palmieri: cartelizante en Buenos Aires
Cartel: El psicoanálisis y su magia. Interpretación, consentimiento, sugestión
Integrantes: Gabriela Campanella, Aída Carrino, Karen Edelsztein, Graciela Lucci, Kuky Mildiner, Silvina Molina, Marisa Moretto, Carmen Palmieri, Enrique Prego, Graciela Rodríguez de Milano, Esteban Stringa, Ana María Zambianchi, más-uno: Gorostiza Leonardo.
Rasgo: Interpretación y autoridad analítica

La elaboración propia y lo asombroso del encuentro

En cada una de mis experiencias en el trabajo de cartel, en las que hubo un trabajo colectivo para que se produjera el trabajo de cada uno, comprobé una ganancia en relación al saber analítico -siempre agujereado- que marca un antes y un después, que me orienta. Esto es, por haber podido ubicar el rasgo propio gracias a la función del más-uno, a quien “ [...] le corresponde insertar el efecto de sujeto en el cartel, tomar a su cargo la división subjetiva”[1], para que cada uno obtenga el propio, “esto es lo que hace equipo”[2].

¿Cómo articular el producto propio como efecto de la elaboración colectiva? El cartel como dispositivo trata de subvertir la idea del grupo, va contra la masificación, contra las identificaciones imaginarias. Es a partir de la transferencia de trabajo y “la idea Bourbaki”, que se produce lo asombroso del encuentro entre quien lo dijo, el que lo hizo decir y el que se dio cuenta de que era importante[3].

NOTAS

  1. Miller, J.-A. (1986) “Cinco variaciones sobre el tema de la «elaboración provocada»” disponible en: https://cuatromasunoeol.com/sv/referencias.cinco-variaciones-sobre-e-tema
  2. Ibíd.
  3. Ibíd.